Testimonios de la Represión – CDH-UCAB

En el marco de las manifestaciones que tuvieron lugar en Venezuela a partir de febrero de 2014, miles de personas fueron arbitrariamente detenidas y muchas de ellas fueron víctimas de tortura o trato cruel. Ignacio Rojas, estudiante, fue aprehendido por la fuerza al interior de un edificio residencial el 3 de marzo de 2014, por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana y trasladado a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) en El Helicoide, Caracas. Ignacio fue uno de muchos detenidos al interior de viviendas, sin orden de detención, ni de allanamiento, por lo que el testimonio brindado al CDH-UCAB no constituye un hecho aislado.

Testimonio Ignacio Rojas

Testimonio Andrea Jiménez

Andrea Jiménez, periodista, fue sacada en pijama de la zona residencial en que habita por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, el 24 de febrero de 2014 y trasladada a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) en El Helicoide, Caracas. Pese a que no estaba participando en ninguna manifestación, fue trasladada a tribunales y sometida a medidas cautelares restrictivas de libertad, con presentación periódica ante los tribunales. Durante su detención fue víctima de tortura psicológica, incluyendo amenazas de violación.
Andrea fue una de muchas personas detenidas sin estar participando en protestas. Su caso refleja también los apremios psicológicos a que fueron sometidos muchos detenidos, por lo que el testimonio brindado al CDH-UCAB no constituye un hecho aislado.

Testimonio Luis Gutiérrez

 Luis Gutiérrez, estudiante, fue detenido en una manifestación y golpeado con extrema brutalidad por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana el 19 de febrero de 2014. Las lesiones ocasionadas por los funcionarios fueron tan severas que no fue admitido en un hospital y debió ser trasladado a una clínica privada. Su rostro, completamente desfigurado, requirió varias cirugías de reconstrucción.
Luis fue uno de muchos detenidos que requirieron asistencia médica por lesiones sufridas en manos de sus captores, los cuales, además ejercieron diversas presiones sobre el personal médico, por lo que el testimonio brindado al CDH-UCAB no constituye un hecho aislado.

Testimonio de Edgber Cantillo

Estudiante, se vio atrapado en el medio de una protesta en Altamira, Caracas, cuando transitaba por la zona el 28 de febrero de 2014, siendo detenido por funcionarios de la Guardia Nacional (GNB). Edgber fue arrollado por una moto de los funcionarios, luego esposado y golpeado hasta perder el conocimiento. Después de estar totalmente sometido, recibió descargas eléctricas y fue objeto de repetidos golpes, así como de presiones psicológicas a todo lo largo del trayecto. Estuvo detenido en Fuerte Tiuna por 48 horas en condiciones inaceptables que constituyen trato cruel y fue desnudado en la zona de espera del Palacio de Justicia. En la audiencia se alegó que tenía objetos contundentes y máscaras que nunca fueron presentados como parte de las supuestas evidencias en su contra. Aún así, se inició un proceso en su contra y fue sometido a régimen de presentación, siendo finalmente sobreseída la causa, debido a que el Ministerio Público no logró demostrar los cargos en su contra.
Edgber fue uno de 41 detenidos ese día en Altamira y su caso no es el único en el que se cometieron abusos físicos y psicológicos durante la aprehensión, el traslado y la detención, a lo que se suma la siembra de evidencias falsas y acusaciones genéricas que culminaron en sobreseimientos, por lo que el testimonio brindado al CDH-UCAB no constituye un hecho aislado.

Testimonio Moisés Guánchez

Estudiante de gastronomía y trabajador en un local de comida rápida, fue herido a corta distancia el 5 de marzo de 2014 por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, quienes posteriormente lo sometieron y le efectuaron un tercer disparo a quemarropa. Moisés debió ser trasladado de emergencia a un hospital, donde los funcionarios ejercieron indebida presión sobre los médicos e intentaron obstaculizar su labor. El tribunal debió trasladarse al hospital para la audiencia de presentación, evidenciándose en la misa que las supuestas pruebas contra Moisés habían sido sembradas por los funcionarios, por lo que la juez del caso desestimó los cargos ordenó la libertad plena de Moisés, así como una investigación contra sus captores. En los meses siguientes Moisés y su familia fueron víctimas de diversos actos de intimidación por parte de los funcionarios, quienes aún no han rendido declaración sobre los hechos, a más de un año de lo acontecido.Moisés no es la única víctima de lesiones que ha sido posteriormente objeto de actos de intimidación por parte de sus agresores, al punto de tomar la decisión de abandonar el país y solicitar refugio, por lo que el testimonio brindado al CDH-UCAB no constituye un hecho aislado.