Venezuela es la causa de la prevalencia de la subalimentación en la región

(WFP, 13/11/2018) Grupo de agencias de Naciones Unidas: Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Panamericana para la Salud, Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, publicaron el informe de 2018  «Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en américa latina y el caribe 2018 – desigualdad y sistemas alimentarios»

En el informe se señala La subalimentación, en América Latina y el Caribe se ha estancado desde el 2014, ya que la prevalencia se ha mantenido en torno al 6,1% de la población, pero este número de personas con hambre se ha incrementado constantemente desde el 2014, pasando de 38,5 millones a 39,3 millones de
latinoamericanos y caribeños en el 2017.

Las agencias explican que este aumento se debe en gran parte  a la situación en Sudamérica, específicamente la que atraviesa   Venezuela, lo que se suma al contexto de desaceleración y contracción económica que la región enfrentó en los últimos años, además del aumento de la pobreza.

Venezuela es señalada el informe como el segundo país que requiere una mayor atención, a cauda de que la prevalencia del
hambre casi se ha triplicado entre el 2010-2012 (3,6%) y el 2015-2017 (11,7%), y el aumento de personas en esta situación, alcanzando 3,7 millones, por lo que las agencias destacan que «así, se han perdido los muy importantes avances que el país había alcanzado en la década del 2000».

Migración venezolana

La subalimentación en Venezuela ha tenido aumentos importances, según la Oficina de
Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) «la crisis política y económica de este país, afecta a la
mayoría de la población, con graves problemas de salud, nutrición y seguridad, donde existe una escasez de alimentos y de suministros médicos».

Como consecuencia Venezuela en los últimos años han habido cambios en los procesos migratorios, evidencia la
relación entre inseguridad alimentaria y migración. «Así, se han intensificado los flujos hacia los tradicionales destinos y hacia nuevos destinos en la región y en el mundo».Además, las
solicitudes de asilo han aumentado en un 2 000% desde el 2014. Según Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En 2018 ya hay más de 2,3 millones de venezolanos en el extranjero. Además, entre el 2015 y el 2018 el número de migrantes venezolanos en Sudamérica pasó de cerca de 86.900 personas a 1.529.000 y se han otorgado más de 400 000
permisos de residencia a personas venezolanas. El flujo de venezolanos también se ha diversificado a otros países como Argentina, Chile, Ecuador, Islas del Caribe, Panamá y
Perú, entre otros.

Las agencias destacan que los elevados flujos migratorios provenientes desde Venezuela en tan corto periodo tienen consecuencias para los países que los reciben, poniendo a prueba la capacidad de respuesta institucional, afectan a los servicios de migración, a los sistemas de salud y educativos, además de los  desafíos que implican la inserción de los migrantes en las comunidades de destino a medio y largo plazo, en un contexto de extrema vulnerabilidad de las poblaciones migrantes.

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