Estigmatización, Intimidación y Represalias contra Defensores y Defensoras de DDHH en Venezuela

(19.10.15). En el marco del 156 período de audiencias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el movimiento de derechos humanos de Venezuela, presentó un informe sobre la situación de los defensores y defensoras en el país. El Estado venezolano ha mantenido a lo largo de 10 años una política de criminalización contra defensores y organizaciones de derechos humanos, activistas, periodistas, abogados y líderes sindicales de diversas regiones del país, situación que se ha generalizado a partir del año 2013.

Utilizando un discurso de odio a través de campañas de estigmatización y descalificación, hostigamiento y acusaciones dirigidas a su criminalización, medidas de restricción para funcionar y hacer su trabajo, actividades de vigilancia y seguimiento, y prácticas de amenaza, agresión y detención

Ésta representa una de las situaciones más grave que hayan experimentado los defensores de derechos humanos de Venezuela, en un contexto de severos problemas estructurales en el que retroceden aceleradamente los derechos humanos y la descomposición de las instituciones públicas.

En consecuencia, las prácticas de estigmatización, intimidación y represalia que llevan a cabo o permiten funcionarios, abusando de su autoridad y de los medios públicos, causan deshumanización y daños a la credibilidad de los defensores, violan sus derechos a la integridad psíquica y moral, y generan un clima de hostilidad contra ellos que dificulta el desempeño legítimo de su trabajo y la inhibición de las víctimas a la denuncia y a la búsqueda de asistencia, además de exponerlos a la violencia e inseguridad existente en el país.

La situación reviste tal gravedad que solo en el año 2015, hasta el 17 de octubre, la CIDH había otorgado 10 medidas cautelares de protección a defensores y defensoras.