Incidencia

La sociedad civil es un espacio abierto, en el que todas las personas pueden participar en la forma de sociedad a la que pertenecen, reclamar los mismos derechos y cuestionar cualquier decisión o norma concerniente a cuestiones comunes que no hayan tenido origen o rectificación en ellas mismas, sin necesidad de legitimaciones externas y más allá de los canales de participación formales.

La sociedad civil cuenta con un gran espacio en la esfera pública internacional, siendo una “parte interesada” de relevancia, legitimidad y de pleno derecho en el marco de protección de los derechos humanos.

La cooperación de la sociedad civil cumple un rol bi-direccional, ya que puede ayudar a que los Estados cumplan sus obligaciones de respetar y promover los Derechos Humanos – en virtud de los tratados internacionales, y por otro lado puede exponer ante instancias internacionales los problemas que afligen a la sociedad y las lagunas y carencias que el Estado pueda tener en materia de Derechos Humanos. El eje y punto de partida de estas dos direcciones es el apoyo que las organizaciones dan a los diversos grupos de la sociedad civil.

Es fundamental que los actores de la sociedad civil participen en el sistema internacional de protección de derechos humanos, pues son ese puente bien consolidado entre la universalidad de los códigos a respetar, y la realidad local que los aflige. Son la voz de la cooperación.

La participación activa de la sociedad civil en el sistema internacional de protección contempla una serie de modalidades diferentes, útiles en sus finalidades según el requerimiento: la elaboración de informes de violaciones es la llave de entrada de cualquier proceso. A partir de ahí, existen una serie de modalidades de participación, por ejemplo, el envío de comunicaciones, a los entes internacionales pertinentes, que denuncien las violaciones de Derechos Humanos o lagunas en el sistema de protección nacional. A esta modalidad, puede ser agregada la presentación de casos específicos de violación, la participación en consultas sobre temas de protección y vigilancia de los Derechos Humanos in loco, y/o la promoción de las normas internacionales de los derechos humanos en la sociedad.

Finalmente, un gran aporte por parte de la sociedad civil en el sistema internacional de protección de derechos humanos es contribuyendo con información, reportes, informes en los exámenes periódicos de los Estados en materia de Derechos Humanos o en el Examen Periódico Universal (para más información, revisar la sección Exámenes). Parte de la colaboración en estos procesos, es el seguimiento que se le hace a las recomendaciones hechas en dichos exámenes al Estado por parte de los órganos de protección, con el objetivo de monitorear si ha habido algún cambio en el sistema, si el Estado ha seguido las indicaciones y, eventualmente, hacer sugerencias al Estado de como poder mejorar la situación de los Derechos Humanos.

La planificación de un proceso de acción de incidencia en el sistema internacional debe ser organizado en concomitancia con el análisis del calendario de exámenes, reuniones, audiencias y diversas sesiones de los principales órganos del sistema universal y regional de protección de los derechos humanos.

La preparación del proceso de documentación, así como la redacción de informes deben ser coherentes sea con el objetivo que se quiere lograr, que con la instancia a la cual se presentarán los informes. Así mismo, es fundamental tener conocimiento del status en el que se encuentra el proceso al cual se quiere apelar.

Es de vital importancia que cada una de las organizaciones comprenda su valor intrínseco y lo alimente, no solo apoyando en el territorio con la defensa y promoción de los derechos humanos, pero también exponiendo a nivel internacional cuales son las lagunas por colmar en el Estado en materia de los derechos fundamentales de las personas.