Una débil bienvenida: Los crecientes desafíos que enfrentan los flujos migratorios de Venezuela

(Copenhage, 04/09/2019) El Consejo Danés para los Refugiados (DRC por sus siglas en inglés) ha publicado un nuevo informe donde describe los hallazgos de su investigación sobre la migración mixta de Venezuela hacia Colombia, Ecuador y Perú, con el propósito de identificar los riesgos y actuales vacíos en la protección de los migrantes y refugiados venezolanos, y para recomendar programas más efectivos para la protección de esta población en la región.

El informe inicia realizando una evaluación sobre la situación de Venezuela según la información disponible, y los factores que incentivan el éxodo de refugiados y migrantes, antes de desarrollar un panorama de la respuesta brindada a la crisis migratoria venezolana a nivel internacional, regional y nacional.

El informe describe las principales características de los flujos migratorios mixtos de venezolanos, realizando un perfil de quienes se van de Venezuela y una perspectiva de las motivaciones claves de la migración.

El DRC analiza las dinámicas de los movimientos migratorios en Colombia, Ecuador y Perú, resaltando los riesgos de protección que enfrentan los migrantes en las diferentes etapas del viaje, y las condiciones en las que se encuentran en sus destinos.

Las dinámicas cambiantes del tráfico de migrantes también son descritas, en conjunto con el incremento de las restricciones sobre la migración regular que han ido introduciéndose en la región.

Además, el informe identifica los vacíos y delinea las áreas potenciales para futuras investigaciones para mejorar la capacidad de los socios relevantes para desarrollar una adecuada protección para las personas que se encuentran en movilidad.

Resultados claves

Los venezolanos se ven obligados a dejar su país mayormente debido a una falta generalizada de acceso a servicios básicos como comida y salud y el sombrío futuro que ellos ven para si mismos y sus familiares en Venezuela. La pérdida del poder adquisitivo y el colapso de los servicios públicos son identificados comúnmente como la principal fuente de los sentimientos de frustración y falta de esperanza.

La mayoría de los refugiados y migrantes venezolanos tienen recursos financieros limitados, y el viaje es realizado en condiciones precarias, lo cual los coloca en riesgo de incidentes de protección durante su trayecto, incluyendo robos, violencia física y sexual basada en género.

Así como el número de refugiados y migrantes que llegan a Colombia, Ecuador y Perú aumentan, también sus necesidades humanitarias aumentan exponencialmente desde 2017/ 2018, las percepciones y actitudes hacia los venezolanos que se encuentran en tránsito y los que se encuentran en los países de destino, se han incrementado. Aumento del racismo y la xenofobia han disparado la discriminación, la hostilidad, y, en algunas ocasiones, violencia física.

Después de adoptar inicialmente una política de puertas abiertas hacia los refugiados y migrantes, similar a un efecto domino, países en América del Sur comenzaron de manera sucesiva a introducir medidas migratorias más estrictas, estableciendo requerimientos que regularmente son imposibles de lograr para la mayoría de los venezolanos. Como resultado, más venezolanos recurren a solicitar asilo o ingresar irregularmente.

Una de las consecuencias de cerrar las fronteras ha sido el aumento en la demanda y oferta de servicios de tráfico de migrantes. Las dinámicas del tráfico son, en general, no tan estructuradas como en otras regiones del mundo, donde s redes transnacionales muy organizadas y sofisticadas llevan a cabo todos los aspectos de los movimientos migratorios irregulares a través de los países. En Colombia, Ecuador y Perú, el tráfico se centra mayormente en facilitar cruces irregulares en la frontera. Compañías privadas que se presentan así mismas como agencias de viajes, también están involucradas en facilitar movimientos fuera de Venezuela y fuera de la región, brindando servicios que a menudo parecer ser tráfico ilícito de tráfico de migrantes en lugar de servicios de viajes legítimos.

Políticas migratorias más restrictivas limitan el acceso a un estatus migratorio regular para los venezolanos refugiados y migrantes. La migración irregular obstruye el acceso a muchos tipos de servicios y expone a los venezolanos a incrementar el riesgo de explotación.

Actualmente no hay signos de que la migración fuera de Venezuela se detendrá o incluso disminuirá pronto. Esto implica una mayor necesidad para una planificación a largo plazo por los países de destino de los refugiados y migrantes venezolanos, con una perspectiva de integración local.

Traducción no oficial

Informe completo aquí