Refugees International se une al grupo de movilidad en las Américas, destacando prioridades para la OEA

(Medellín, 27/06/2019) La organización internacional Refugees International ha anunciado que se ha unido a la Colalición de Movilidad Humana en la Américas, iniciativa compuesta por varias organizaciones de derechos humanos con el fin de fomentar y reforzar las políticas de protección y respeto de los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.

De acuerdo a RI, los países de las Américas están enfrentado retos significativos en migración y refugio. «Mientras la movilidad humana aumenta, los gobiernos deben comprometerse a dar respuesta». La organización se unió al grupo de Movilidad Humana para llevar el asunto ante la Organización de Estados Américanos en su Asamble General °49 , el grupo destacó 4 puntos prioritarios.

El continente está experimentando momentos retadores en términos de movilidad humana. Motivado a este contexto, en nombre de la coalición, Refugees International presentó varios puntos claves:

Primero, creemos en la necesidad de adoptar una respuesta regional, coordinada, centrada en derechos humanos y el principio de compartir responsabilidad entre los Estados de la región, asegurando mecanismos inclusivo y una participación activa de la sociedad civil y otros aliadas internacionales.

Segundo, esta respuesta debe garantizar, sin discriminación, y conforme a los estándares internacionales, el derecho de cada persona a dejar su país, el derecho a buscar y obtener asilo, acceso a otras formar complementarias de protección internacional, así como la facilitación de mecanismos de regularización migratoria. Tomando esto en cuenta, llamámos a los Estados a reafirmar sus obligaciones derivadas de los derechos humanos y del derecho internacional de los refugiados, incluyendo la definición regional de refugiados establecido en la Declaración de Cartagena de 1984. Comos resultado, es necesario reafirmar el principio de  no devolución y la prohibición de ingreso en la frontera, y a permitir fácil acceso a los mecanismos para la búsqueda y recepción de asilo. Hacemos un llamado a los Estados a escuchar el llamado de ACNUR en cuanto a la posiblidad de reconocer el estatus de refugiados a los venezolanos y nicaragüenses  a través de determinaciones grupales con salvaguardias adecuadas, y para abordar la situación humanitaria de quienes buscan refugio en Centroamérica desde un enfoque basado en los derechos humanos, garantizando el principio de no devolución.

Debemos reconocer que la regularización migratoria tiene consecuencias positivas, ya que permite una mayor integración en el país anfitrión, permite la identificación de personas y reduce los riesgos de trata de personas, explotación laboral, reclutamiento forzoso y otros daños. Por esta razón, los Estados deben promover y facilitar la estadía regular, en la cual se respeta el principio de seguridad jurídica, permitiendo el acceso a los derechos con un énfasis especial en los derechos económicos, sociales y culturales.

Tercero, los Estados deben garantizar el derecho de las mujeres a estar libres de violencia, incluso a través de mecanismos de protección para las víctimas de la trata, la violencia sexual y cualquier otra forma de violencia de género, así como a través del acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Los estados deben desarrollar planes de atención y protección diferenciados para niños y adolescentes, personas LGBTI, personas mayores, personas con discapacidades, minorías étnicas y raciales, así como cualquier persona que se encuentre en una situación de vulnerabilidad, y garantizar su acceso a la justicia sin discriminación. Es imperativo que los Estados se abstengan de detener a los grupos vulnerables mencionados anteriormente, especialmente en el caso de los niños, adolescentes y personas bajo protección internacional.

Finalmente, exigimos que los Estados garanticen los derechos humanos de todas las personas que se encuentran en la frontera, en tránsito o en las comunidades de acogida, y de las personas que regresan a sus países de origen o desplazados internos. En este sentido, hacemos un llamado a los Estados para que se abstengan de militarizar las fronteras o de recurrir a cualquier medida que implique el uso de la fuerza, y de garantizar la no penalización ni la sanción por la entrada irregular en el territorio. Además, hacemos un llamado a los Estados para que protejan la unidad familiar y se abstengan de separar a las familias, para garantizar la seguridad de aquellos que han sentido que es necesario viajar en caravanas, y garantizar el derecho de las personas y los grupos a defender los derechos de los migrantes. Es importante garantizar el acceso a los derechos humanos básicos, incluido el derecho a la identidad, la nacionalidad, el acceso a la justicia, la educación, la salud y el trabajo, así como la prevención de la discriminación, la violencia y la xenofobia contra las poblaciones de migrantes y refugiados. como adoptar medidas para buscar migrantes desaparecidos e identificar los restos humanos de migrantes fallecidos.

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