Informe: Situación de los migrantes venezolanos con VIH en Perú

(Lima, 23/05/2019) El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, llamado comunmente como ONUSida, realizó un estudio sobre el estado en que se encuentran las personas venezolanas migrantes con VIH/Sida en el Perú.

En enero del 2019, el director de ONUSIDA, Michel Sidibé informó a la agencia EFE, que alrededor de 8.000 personas con VIH han emigrado de Venezuela, principalmente hacia otros países de América Latina. No existen datos que den cuenta de la distribución de estos migrantes en los distintos países de América Latina.

Migración forzada

“No había tratamiento en el país. La alimentación ya era difícil, entonces era luchar para conseguir los alimentos y ahora también los antirretrovirales..” (Grupo focal 1).

“…nosotros no salimos porque quisimos. Yo digo que yo no salí, yo me escapé. Y me escapé porque quería vivir y aquí todos estamos porque queremos vivir.” (Grupo focal 2).

La ausencia de tratamiento antiretroviral, sumado a la grave situación económica y política ha forzado la salid del país de miles de personas. Es importante señalar que el inmigrante de Venezuela con VIH, además de tener la necesidad de tratamiento, es un migrante que está en una situación de carencia material, situación similar a la que atraviesan la gran mayoría de migrantes. A esa situación se añade la vulnerabilidad social de la persona con VIH, junto con las vulnerabilidades particulares de grupos específicos como hombres gays, mujeres, mujeres trans y menores de edad. La vulnerabilidad debe entenderse como capas que se van superponiendo.

Los y las participantes de los grupos focales relatan lo motivos y las distintas estrategias implementadas para poder migrar. Aunque existen relatos variables, algunas personas reportan haber interrumpido el tratamiento hasta por un año, antes de retomarlo una vez llegados a Perú. Poco a poco las personas con VIH fueron tomando conciencia de la necesidad de salir de Venezuela. Algunos participantes narraron como luego de un diagnóstico reciente, fue el personal médico quien les indicó salir del país para poder asegurar el tratamiento. Esos testimonios dan cuenta de la situación de gravedad y
urgencia que existe en las personas con VIH en Venezuela.

Al planificar la salida, algunas personas contactaron instituciones de la sociedad civil en Perú, para obtener información acerca del acceso al tratamiento previo a su salida. Otras se fueron informando a través de conocidos o familiares o a través de sus proveedores
médicos, los cuales tenían contacto con colegas que habían migrado al país. Otras personas decidieron salir de Venezuela y llegar al Perú ya que tenían familiares o conocidos en el país, primando los motivos familiares y económicos sobre el acceso al tratamiento. En Venezuela, los informantes clave entrevistados corroboran que entre las personas con VIH la información va pasando de “boca a boca” y que Perú aparece como un país cuyo sistema de salud está abierto a la incorporación de extranjeros, a diferencia de por ejemplo Colombia cuyo sistema público es más cerrado a foráneos.

En resumen, se puede definir la migración de personas con VIH de Venezuela como una lucha por la vida. En el contexto actual, la garantía del acceso a la medicación para el VIH como derecho a la salud y como parte del derecho a la vida, se ha visto interrumpida por una crisis social. Esto ha obligado a miles de migrantes a salir en busca del tratamiento existen personas que salen de Venezuela sin mayor información y con muy escasos
recursos económicos y pocas redes de soporte. Aquellos grupos de mayor vulnerabilidad, suelen quedar fuera de aquellas intervenciones de salud pública que se diseñan desde la
operatividad de los servicios de salud, y que presentan mayor dificultada para llegar a población más excluida. Esta consideración debe de estar presente en la respuesta que
los diversos estados y sistemas de salud diseñen en la región.

Información programática

Hacia fines de diciembre del 2018, la DPVIH tenía un registro de 1338 ciudadanos venezolanos en TARGA (tratamiento antirretroviral de gran cantidad) , de los cuales 90% están en Lima/Callao. La tabla 1 y 2 muestra la distribución de migrantes en el programa por región y por DIRIS en Lima y Callao. El
tratamiento en Lima/Callao se concentra en la DIRIS Centro que incluye establecimientos como el Hospital Loayza, y organizaciones de la sociedad civil como Vía Libre que también provee tratamiento antirretroviral en coordinación con la DPVIH.

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Informe completo aquí