Informe del SJR (Venezuela – Colombia) sobre el Contexto de la Frontera Colombo – Venezolana

(Colombia, 17/04/2018) El Servicio Jesuita para Refugiados (SJR) de Colombia y Venezuela publicaron un informe sobre las causas, situación y consecuencias del masivo flujo migratorio de venezolanos hacía el vecino país, a la vez que emite recomendaciones sobre como mejorar y garantizar los mecanismos de protección para los venezolanos, así como reducir el impacto que la recepción de estos generan en Colombia.

Contexto frontera colombo – venezolana 

Luego del restablecimiento del tránsito por la frontera en segundo semestre de 2016, debido al cierre establecido por el gobierno de Venezuela al expulsar a 2.200 ciudadanos colombianos, el gobierno colombiano decide implementar la la «Tarjeta Migratoria de Tránsito Fronterizo», como medida para identificar la población que habitualmente cruza la frontera, y en febrero de 2017 realiza el pre registro para el uso de la misma.

De acuerdo a Migración Colombia en el año 2017 selló la entrada a Colombia de alrededor de  796 mil venezolanos. Esta esta cifra se reporta que su entrada fue de la siguiente forma: 53% ingresó por el Puente Internacional Simón Bolívar en Villa del Rosario, 19% El Puesto de Control Migratorio de Paraguachón en la Guajira, 17 % El Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá.

De la misma manera, Migración Colombia informó que de los 796 mil venezolanos que ingresaron a Colombia 276 mil regresaron  a Venezuela luego de haber culminado su tiempo de permanencia y 520 mil partieron a otros destinos o permanecen en ese país haciendo uso de los permisos que obtuvieron. Además en el informe descata que “en el año 2017, cerca de 24 mil ciudadanos venezolanos solicitaron prórroga de permanencia ante Migración Colombia, de los cuales el 15% lo hizo durante el mes de diciembre.

Principales problemáticas 

El SRJ resalta que uno de los principales problemas a los que se enfrentan los gobiernos de la región, en particular el de Colombia, es » la regularización migratoria de la población venezolana, ya que de ello depende el acceso y goce a los derechos básicos a los que cualquier ser humano debe contar». Además, el crear formas  eficaces de difusión de infromación a entres públicos, privados y a los migrantes sobre los distintos mecanismos que ofrece Colombia para los migrantes venezolanos en situación de migración forzada o en necesidad de protección internacional.

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusiones y recomendaciones del SJR

El Servicio Jesuita a Refugiados concluye que «la radiografía vista en este documento retrata una frontera con una grave crisis humanitaria del lado de Venezuela y aún serios problemas de seguridad del lado colombiano junto con una limitada capacidad de respuesta a las necesidades de la población que retorna y llega de Venezuela. Poder abordar acciones que diezmen o de la solución a estas problemáticas depende principalmente de ambos Estados y de su articulación con organizaciones de caracter humanitario».

Emite las siguientes recomendaciones generales:

  1. Evitar que se repita otro cierre de frontera como el realizado en 2015. Acciones de este tipo colocan a las personas en situación vulnerable, al tener que recurrir a medios ilegales para trasladarse, siendo posibles víctimas de actores y/o grupos ilegales.
  2. Enfocarse en temas de acceso a la salud, eduación y empleabilidad, ya que esto evita a que las poblaciones recurran a grupos armados ilegales.
  3. Trabajar con las poblaciones de acogida para evitar el aumento de la xenofobia.
  4. Promover el intercambio de información entre las instituciones fronterizas de ambos países, para facillirar el acceso de información a los migrantes y aquellos en necesidad de medidas de protección internacional.

Así como recomendaciones interinstitucionales y multinivel:

  1. Procurar la construcción, mantenimiento de un canal humanitario durante todo el tiempo que
    este sea necesario.
  2.  Hacer una mayor visibilización de la situación y problemáticas de los migrantes forzados.
  3.  Es importante que las acciones de trabajo en las comunidades deban hacerse conjuntamente con otras
    organizaciones, con un enfoque integral y oportuno a las necesidades de la población desplazada y migrante
    forzada.
  4.  Se debe tomar en consideración incluir a la población venezolana en la acción humanitaria producto de la
    crisis socio-política y económica en el país.
  5.  Se debe profundizar el trabajo en cultura de paz, reconciliación y diálogo, porque producto de la violencia
    la población empieza a ver factible la defensa propia como único modo de entendimiento y sobrevivencia.
  6.  Hasta el momento se ha identificado 68 asentamientos en el departamento de Norte de Santander, en los
    cuales se encuentra población proveniente de Venezuela en condición de irregularidad y muchos colombianos
    que ha decidido retornar, pero que desconocen aspectos relativos a la ley 1565 de 2012 (retorno positivo) para
    el goce efectivo de derechos de la población, lo que los hace en su conjunto altamente vulnerables. Frente a
    esto se debe trabajar.

Para leer el informe completo ingresa aquí