De acuerdo a la Policía Federal de Brasil en febrero se registraron 94,844 refugiados y solicitantes de asilo

(Brasil, 29/03/2019) La Plataforma de Coordinación para Respuesta de Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), ha publicado un nuevo boletín sobre la situación de los venezolanos refugiados y migrantes en la frontera de Brasil.

Contexto político:

Cierre de la frontera: El 21 de febrero Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera del país con Brasil. Días después, aumentaron las tensiones por la entrada de ayuda y se produjeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad venezolanas. La frontera permanece cerrada tanto para peatones como para tráfico.

Vías verdes irregulares (trochas): Los venezolanos, principalmente habitantes de la ciudad fronteriza de Santa Elena, están utilizando puntos de cruce irregulares para acceder a alimentos, medicamentos y otros suministros básicos en Pacaraima (Brasil) y luego regresar a Venezuela. 1.197 personas cruzaron entre el 21 y el 28 de febrero.

Llegada de las comunidades indígenas: El aumento de la violencia en Venezuela contra las comunidades indígenas ha obligado a al menos 675 miembros de la comunidad de Pemón a buscar refugio en las comunidades indígenas de Tarau-Paru y Bananal en Brasil.

Datos claves

La Policía Federal de Brasil compartió las siguientes cifras:
• Número acumulado de refugiados / solicitantes de asilo: 94,844 al 21 de febrero
• Número acumulado de residentes temporales: 64,707 al 21 de febrero
Promedio diario de 474 entradas y 105 salidas en la frontera de Pacaraima en febrero.

Contexto operacional

Las tendencias en los movimientos de población cambiaron durante las últimas semanas de febrero debido al aumento de la violencia contra las comunidades indígenas (Pemon y Warao) en zonas fronterizas de Venezuela. El número de indígenas que cruzan a través de caminos informales ha aumentado, incluídos los 675 pemones que llegaron a Pacaraima, Roraima.

Adicionalmente, 591 Waraos llegaron este mes a Belem y Santarem, estado de Pará. El pueblo warao suele viajar en “pendular”. Movimientos entre Brasil y Venezuela. Entre muchos riesgos de protección, casos de VSG y niños no acompañados en riesgo de trata de personas se han identificado. Falta de acceso a servicios de salud, educación y albergue para recién llegados sigue siendo un desafío continuo ya que los servicios públicos en Roraima están sobrecargados y los refugios en su  máxima capacidad.

A pesar del cierre de la frontera, un número significativo de personas continúa cruzando la frontera hacia Brasil en busca de seguridad. Los refugios en Pacaraima y Boa Vista se llenan al máximo, mientras que muchas personas permanecen durmiendo en la calle. Agencias de la ONU, sociedad civil y otros socios están fortaleciendo sus planes de contingencia y preparándose para un aumento potencial en llegadas si y cuando la frontera se abra. Un elemento clave en esta respuesta y en esta preparación es la liberación de espacio en refugios a través del proceso de reubicación interna voluntaria, conocida como «interiorización», que mueve a los refugiados y migrantes a ciudades en todo Brasil donde las perspectivas de integración son más altas. El gobierno brasileño está trabajando con una plataforma de socios para ampliar este proceso en marzo.

El personal de las Naciones Unidas en los centros de documentación en el estado fronterizo de Roraima ha informado sobre el aumento de las conversaciones entre los refugiados y migrantes de cambios en la legislación brasileña, específicamente que ya no se reconocería el estatus de solicitante de asilo. El ACNUR, en coordinación con las autoridades gubernamentales, está trabajando para disipar esta información errónea.

En Pacaraima, los niños no acompañados informan que temen ser reclutados por las milicias venezolanas. Se han reportado tiroteos y violencia generalizada en Santa Elena y alrededores.

Traducción no oficial

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