OEA: Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores no logra aprobar declaración sobre Venezuela

(Cancún, 19/06/2017. Civilis DDHH). La segunda sesión de la 29° Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA culmina sin que se haya aprobado ninguno de los proyectos de declaración presentados sobre la situación venezolana.

La Reunión de Consulta, prevista en el Capítulo X de la Carta de la OEA, fue convocada por el Consejo Permanente de la OEA en el marco de la activación de la Carta Democrática Interamericana el pasado 26 de abril. Según establece el artículo 61 de la Carta, dicho mecanismo tiene como objetivo «considerar problemas de carácter urgente y de interés común para los Estados americanos«.

El 31 de mayo se llevó a cabo la primera sesión de la Reunión de Consulta, siendo suspendida tras la imposibilidad de llegar a un acuerdo para aprobar una declaración sobre la situación en Venezuela. Para ese momento, habían dos proyectos de declaración en discusión, uno promovido por el bloque de países de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y otro por Perú, México, Estados Unidos y Canadá; ninguno de los cuales contó con los 2/3 de los votos necesarios para aprobar una declaración en dicho mecanismo. Por tanto, las delegaciones de los Estados Miembro se dieron la tarea de realizar las discusiones y negociaciones necesarias para conciliar ambas propuestas y poder así aprobar una declaración.

Con el objetivo de aprobar una declaración previo a la celebración de la 47° Asamblea General de la OEA, la Presidencia de la Reunión, en manos de Guatemala, convocó a retomar la Reunión de Consulta horas antes de que se inaugurara oficialmente la Asamblea General. A esta nueva sesión asistieron los representantes de los 34 Estados que se dieron cita en Cancún para la Asamblea, incluyendo a Venezuela, a pesar de las amenazas de la Canciller, Delcy Rodríguez, de que no participaría más en ningún evento de la Organización, tras haber denunciado la Carta de la OEA.

Antes de la sesión, se conoció que Perú había solicitado el retiro de la propuesta introducido en la sesión anterior. Asimismo, Guyana, en nombre del CARICOM, también solicitó el retiro de su propuesta. Ello tuvo como objetivo introducir un nuevo proyecto de declaración más amplio, producto de la síntesis de los dos proyectos previos. Sin embargo, la discusión del nuevo proyecto estuvo rodeada de polémica que suscitó largas discusiones sobre temas procedimentales, que ocuparon la mayor parte del tiempo de sesión.

San Vicente y Las Granadinas y Haití, miembros del CARICOM, mostraron su molestia por el hecho de que se hubiese retirado la propuesta de este organismo sin haber sido discutido con ellos. Otros Estados, como El Salvador y Ecuador, indicaron que desconocían el contenido del nuevo proyecto de declaración; mientras que Haití criticó que el texto no estuviese traducido al francés, uno de los idiomas oficiales de la OEA. Ante las críticas, Guyana y Barbados defendieron la postura del CARICOM, aclarando que el retiro del proyecto se había realizado acorde con el procedimiento acordado por ellos mismos para la discusión de las propuestas, y que el nuevo proyecto había sido discutido y presentado en horas de la mañana. Por su parte, México defendió el nuevo proyecto, afirmando que era producto de las deliberaciones y discusiones que se habían dado entre las delegaciones tras la sesión anterior.

Ante la polémica, se acordó un receso de 45 minutos de la sesión para que el proyecto pudiese ser conocido y discutido por todas las delegaciones. Sin embargo, el receso no bastó para que el proyecto reuniera los 23 votos necesarios para ser aprobado, quedando corto por 3 votos.

(Cuadro: @marianodealba)

Tras conocerse el resultado de la votación, varias de las delegaciones promotoras del nuevo proyecto de resolución tomaron el derecho de palabra para mostrar su descontento ante el foro. El Canciller de México, Luis Videgaray, criticó la postura adoptada por la plenaria y señaló que, mientras habían sido incapaces de llegar a un acuerdo, en Venezuela habían asesinado a otro joven – Fabián Urbina – durante una protesta. Asimismo, se dirigió a los venezolanos: «extendemos una mano a los venezolanos. Ha habido una ruptura del orden democrático, queremos ser parte de la solución». Estados Unidos expresó su tristeza ante los resultados, considerando que «la represión y la violencia siguen en las calles». El Canciller de Chile señaló los elementos en común de los dos proyectos de declaración presentados, como el cese inmediato de la violencia, el respeto a los derechos humanos y la democracia, la necesidad de una salida negociada a la crisis y de la constitución de un grupo de mediación. «¿Desde cuándo abogar por los derechos humanos y la democracia es una intervención?» fustigó, a la vez que pidió al foro «no hacerse los inocentes», recordando las acciones tomadas en los Golpes de Estado de Nicaragua, Haití, Honduras.

«No puede ser que, bajo el principio de no intervención, la alternativa sea no hacer nada» señaló el Canciller de Honduras, a la par que recordó que la crisis humanitaria y política es real y se agrava día a día, mientras en la OEA seguían discutiendo problemas procedimentales. Brasil recordó que, cuando otros países han vivido tiempos de dictaduras, jamás se les ocurrió acogerse al principio de no intervención. Afirmó que su país siempre se opondrá a la dictadura, y que estaba con Venezuela, como cuando Venezuela lo estuvo cuando Brasil pasó por esa misma situación. De igual forma, recordó a los miles de refugiados que han cruzado la frontera buscando mejores condiciones de vida. En palabras del nuevo canciller de Argentina, «es triste reconocer que como organización no hemos podido dar una respuesta» haciendo referencia a la crisis humanitaria y emergencia social por la falta de medicamentos y alimentos, así como a los presos políticos. Recordó que algunos de los países tenían «una que otra deuda histórica con Venezuela» y que la Constituyente no iba a resolver los problemas de los venezolanos.

Colombia recordó los más de 2.000 Km. de frontera que comparte con Venezuela, por lo que no podían ser indiferentes y mirar a otro lado, mientras ingresaban miles de emigrantes venezolanos en busca de mejores condiciones. «Queremos que Venezuela regrese a ser ese país que todos conocimos en el que se respetaban los derechos humanos, en el cual la División de Poderes era clara». Indicó que las elecciones eran fundamentales, y que debía buscarse un diálogo nacional efectivo. Guatemala indicó que la OEA tiene un papel que cumplir en la inocultable crisis en Venezuela, y que el diálogo es ese marco dentro del cual quieren actuar. En este sentido, se habían quedado a medio camino, pero seguirían trabajando por una solución, aunque no querría enfrentarse de nuevo «a una tarde como la de hoy». «Ojalá hubieran habido estos instrumentos en los 80 y hubiera habido el apoyo de declaraciones como estas» indicó Panamá, quien atravesó por una crisis parecida.

La crítica más dura vino del Canciller de Costa Rica, quien aseguró que la Organización le había fallado a millones de venezolanos que esperaban una respuesta contundente. Señaló que había muerto un nuevo manifestante en Venezuela y que su sangre les salpicaba a los miembros de la OEA; «respondimos con inacción y eso nos será reprochado». Criticó que el diálogo haya sido usado para ganar más tiempo, a la vez que aseguró que la crisis de Venezuela era la crisis de todo el hemisferio, por lo que no podían responder con indiferencia.

 

Venezuela y «amigos»

La Canciller venezolana, Delcy Rodríguez, realizó la intervención inicial de la sesión para acusar al organismo de «intervencionista», asegurar que la Asamblea Nacional Constituyente era el diálogo que necesitaba Venezuela y que ya se había establecido una fecha para las elecciones regionales. Seguidamente, aseguró que Venezuela desconocía la reunión y todos los resultados que de ella surgieran, luego de lo cual se retiró de la Sala.

Nicaragua, Bolivia, República Dominicana y San Vicente y Las Granadinas criticaron incluso la celebración de la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, a la que calificaron, al igual que la delegación venezolana, de «injerencista» y de intervenir en los asuntos internos de Venezuela. Antigua y Barbuda señaló que no debían oponerse a la Asamblea Nacional Constituyente, pues era un mecanismo legítimo, constitucional y legal.

 

Y ahora, ¿qué?

La sesión de la 29ª Reunión de Consulta fue nuevamente suspendida por la falta de acuerdo, bajo la promesa de que será convocada en una fecha que se acordará próximamente. Sin embargo, el tema de Venezuela estará presente durante la Asamblea General de la OEA, la cual podría adoptar una resolución para la cual se necesita una mayoría simple (18 votos), a diferencia de la Reunión de Consulta.

De igual forma, no se descartan acciones que puedan ser tomadas por los Estados de manera conjunta o de forma individual, como la suspensión de Venezuela del MERCOSUR y el retiro del embajador peruano del país.

En este sentido, horas después de finalizada la segunda sesión de la Reunión de Consulta, diez Estados americanos – Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Estados Unidos, Honduras, México, Paraguay y Perú – publicaron un comunicado enfatizando la necesidad de una salida negociada, así como las condiciones y los pasos que se debían seguir para alcanzar el éxito.