Varios Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos expresaron preocupación por la detención de 3 miembros de Fundaredes

(Ginebra, 05/07/2021) Durante el 22° encuentro en la 47° sesión del Consejo de Derechos Humanos (CDH), seguida a la actualización oral de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se llevó a cabo el dialogo interactivo, donde el representante del Estado Venezolano expresó su opinión sobre el informe de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) y numerosas delegaciones participaron activamente con comentarios y preguntas.

Los elementos de principal preocupación entre los Estados fueron el cierre cada vez más acentuado del espacio cívico, y los ataques y restricciones contra defensores de derechos humanos, periodistas, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación para criminalizar su labor. Las delegaciones del Reino de Países Bajos y Alemania hicieron una mención específica a la situación de los tres defensores detenidos pertenecientes a la organización FUNDAREDES, incluyendo su presidente Javier Tarazona.

Por su parte, la Unión Europea y Brasil, en nombre de un grupo de más de 50 países, hicieron un llamamiento a las autoridades venezolanas para promover una genuina colaboración con la OACNUDH y permitir el establecimiento de una oficina-país con sede en Caracas. También indicaron la importancia de permitir que las relatorías especiales y la Misión Internacional de Determinación de los Hechos puedan cumplir con su labor en el territorio.

Otros países, como Australia, manifestaron su preocupación por la situación de los derechos humanos en Venezuela en el contexto de la pandemia por Covid-19:

«la erosión de la democracia por parte de las autoridades venezolanas ha empeorado por la crisis por la Covid-19. Ahora, con la presencia de Programa Mundial de Alimentos en Venezuela, hacemos un llamado a las autoridades a que permitan la operación de organizaciones humanitarias para ayudar al pueblo venezolano».

Otro común denominador durante el dialogo interactivo fue la preocupación de varias delegaciones por las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes manifestados en el informe de la Alta Comisionada. Japón y República Checa instaron a las autoridades venezolanas a hacer unas investigaciones rápidas, profundas e independientes para hacer una rendición de cuentas, mientras que estados como Bélgica indicaron que es indispensable la separación de los poderes del estado para garantizar la independencia del sistema judicial venezolano.

Los representantes de países como Cuba, Nicaragua, Sri Lanka y Siria reiteraron su apoyo al Estado venezolano, indicando que en el CDH debe valer el principio de no injerencia en los asuntos internos los países, de neutralidad e imparcialidad y no politización del Consejo, ya que las declaraciones de muchas representaciones y la posición de la Alta Comisionada no han cumplido con estas prerrogativas.

Finalmente, tomaron la palabra voces de diversas ONG asumiendo una firme posición ante la falta de aplicación por parte del Estado venezolano de las recomendaciones hechas por la Alta Comisionada. Así mismo, se hizo hincapié en la criminalización y hostilización que sufren los defensores de derechos humanos en Venezuela, siendo estigmatizados y sufriendo hostigamientos continuos. Amnistía Internacional indicó que es decepcionante que las violaciones de derechos humanos sigan en Venezuela y que a pesar de las recomendaciones de la Alta Comisionada, los perpetradores de dichas violaciones aún no han sido desmantelados, y que es necesario redoblar los esfuerzos para proteger a la sociedad civil y respaldar a los defensores de derechos humanos. De la misma manera,  Provea indicó que continúan las restricciones del espacio cívico y campañas para desprestigiar de organizaciones de la sociedad civil.

 

El dialogo interactivo retomó el día 06 de Julio, durante el 23° encuentro de la 47° sesión del CDH, donde algunas ONG manifestaron su preocupación por la grave crisis en Venezuela. Miembros de CIVICUS hicieron mención al “nuevo proyecto de ley en la Asamblea Nacional que podría prohibir el financiamiento internacional a las organizaciones civiles”, buscando restringir cada vez más su labor en el país.

Así mismo, Human Rights Watch indicó que las autoridades venezolanas no han cumplido con las recomendaciones hechas por la ONU, pues hay evidencia de violaciones sistemáticas que siguen el mismo patrón que se ha venido denunciado. Hicieron énfasis en que, mientras el CDH estaba reunido, tres miembros de FUNDAREDES están injustamente detenidos: “instamos a la Alta Comisionada y a los Estados miembros del Consejo a exigir la liberación de los activistas de FUNDAREDES”.

La delegación de Venezuela ofreció sus comentarios finales antes de las palabras de cierre de la Alta Comisionada Michelle Bachelet, la cual reiteró su preocupación por la crisis polifacética que atraviesa Venezuela, que ha sido agravada por la pandemia. Del mismo modo, respondió a algunas de las preguntas realizadas por las delegaciones durante el dialogo interactivo: “Aliento al gobierno de Venezuela a comunicar de manera transparente el plan de vacunación y los criterios de priorización”.

La Alta Comisionada prosiguió indicando que los datos indican que ha habido una mejora en la gestión de las protestas pacíficas, con menos denuncias que en periodos anteriores,

“sin embargo, alegaciones sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad y colectivos armados siguen teniendo un efecto disuasivo y de temor en los barrios y entre los manifestantes”.

De igual forma, reiteró su preocupación por la reducción del espacio cívico e instó a las autoridades a levantar restricciones a ONGs, defensores de derechos humanos, periodistas y sociedad civil, subrayando que la participación de la sociedad civil es vital para una democracia plena. En relación a FUNDAREDES, “nuestra preocupación y recomendaciones fueron elevadas al más alto nivel por los colegas que se encuentran allá”.

Finalmente, concluyó que siguen existiendo grandes retos, y que la OACNUDH sigue dispuesta a ofrecer asistencia técnica y acompañar al gobierno de Venezuela, en la esperanza de consolidar el acuerdo de cooperación.