Día internacional de Conmemoración de Víctimas del Holocausto

(Caracas, 27/01/2016. Civilis DDHH) El 27 de enero del año 1945, tropas soviéticas liberaron el campo de concentración más grande del régimen nazi: Auschwitz-Birkenau. En conmemoración a las víctimas del genocidio, en el 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas decretó el 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración de Víctimas del Holocausto.

Reproducimos la declaración del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos:

El Holocausto permanecerá por siempre como una terrible cicatriz en la conciencia humana. La espantosa realidad de asesinatos en masa de manera planificada y deliberada nos debe conducir a reflexionar profundamente sobre las causas y la propagación de tal nivel de violencia.

Se produjo una oleada de discriminación y odio que hizo ignición. El discurso de odio incitó a la violencia. Grupos de mujeres, hombres y niños – judíos, romaníes, eslavos, personas con discapacidad, disidentes políticos y otros – fueron señalados como enemigos y considerados como menos que humanos. Fueron humillados, perseguidos y atacados. Luego de eso comenzaron las deportaciones, con grandes números de personas siendo llevadas abiertamente a campos de concentración y exterminio.

Este enfermizo proceso de intensificación de los prejuicios fue resistido por muchos individuos valientes. Sin embargo, en cada etapa de este crimen masivo contra la humanidad, millones ayudaron, apoyaron o eludieron protestar por las acciones que condujeron al genocidio.

Hoy, al conmemorar a las víctimas del Holocausto, espero que todos reflexionemos sobre la necesidad de continuar combatiendo el racismo y la intolerancia religiosa, étnica y de cualquier tipo con todos los medios disponibles. Este es nuestro deber sagrado con la memoria de las víctimas: demostrar coraje cívico y gobernar responsablemente. Debemos prevenir futuros actos de genocidio enfrentándonos a los desafíos que aun hoy la humanidad enfrenta – la tarea de aprender a vivir juntos, como iguales, en dignidad y respeto.

FIN