Antonio Guterres, Secretario General ONU, ante el Consejo de Seguridad: “La continua crisis en Venezuela, y su impacto humanitario, son de gran preocupación”

(Nueva York, 13/06/2019) Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unias, participó en la sesión del Consejo de Seguridad, donde insto al organismo a buscar la prevención de conflictos y la mediación como las herramientas más importantes para reducir el sufrimiento humano, incluyendo la crisis humanitaria en Venezuela.

Agradezco a Kuwai y su Excelencia, al Viceministro y Ministro de Relaciones Internacional, por esta oportunidad de dirigirme al Consejo. Doy la bienvenida a “The Elders”anterior Secretario General Ban Ki – Moon y la Ex Presidente Mary Robinson. También veo frento a mi al Ex Presidente de Colombia, Juan Manual Santos. Les doy la bienvenida a esta sala el día de hoy, y les agradezco por contribuir con su sabiduría y apoyo al debate.

La prevención de conficto y la mediación son dos de las herramientas más importantes a nuestra disposición para reducir el sufrimiento humano. Cuando actuamos pronto, y estamos unidos, podemos prevenir exitosamente que las crisis escalen, salvando vidas y reduciendo el sufrimiento y logrando el mandato fundamental de las Naciones Unidas, como está establecito en el Preámbulo de la Carta.

Trabajamos con partes en conflicto y otros aliadas en regiones y países alrededor del mundo para promover estos objetivos. Hay algunos signos alentadores, incluyendo tranferencias constitucionales de poder en países como Mali y Madagascar. El acercamiento entre Etiopía y Eritrea y el acurdo revitalizado en Sudán del Sur también creo una esperanza renovada. Y décadas después, el “asunto del nombre” en el sureste de Europa fue resuelto con un acuerdo entre Atenas y Macedonia permitiendo la designación de la República del Norte de Macedonia sea reconocida internacionalmente.

Pero en otros lugares, enfrentamos grandes desafíos, pero seguimos empujando en todas las áreas. El acuerdo se logró en Estocolmo por las partes en conflicto en Yemén fue una paso importante, que ahora debe avazar a un acuerdo negociado. Mi Enviado Especial está trabajando intensamente con las partes para apoyar la implementación del Acuerdo Hodeidah, y para para evitar un retorno al conflicto abierto como condición básica para permitir que las negociaciones políticas tengan lugar después.

En la República Centroafricana, las Naciones Unidas está ayudando a las partes a implementar un acuerdo por medio de la mediación pacífica de la Unión Africana; realizando operaciones sólidas para asegurar las adhesión de los grupos armados al acuerdo; y facilitando acuerdos locales de paz. Y en Burkina Faso, estamos trabajando con un amplio rango de actores nacionales, incluyendo sociedad civil y grupos de mujeres, para fortalecer la infraestructura local para la paz como parte de la respuesta a la creciente violencia sectaria y el terrorismo.

A pesar de los esfuerzos, la paz enfrenta enormes obstáculos. Divisiones en la comunidad internacional significa que las guerras continuan con furia, ya que los actores externos entorpecen e incluso alimentan la violencia. Los civiles pagan el precio. La fragmentación de los grupo armados no estatales y milicias causa un caos aún mayor. Hay un resurgimiento del populismo y políticas que contribuyen a su establecimiento, marginalización y extremismo, incluso en sociedades que no están en guerra. Hay intentos en algunos países de retroceder los derechos humanos y el progreso que se ha logrado en las recientes décadas sobre género e inclusión. El espacio para la sociedad civil se está contrayendo.

Mi Representante Especial en Libia ha detallado a este Consejo  el pesado precio en las vidas humanos resultado de choques armados y luchas en ese país, y la falta de “motivación moral” para terminar la guerra. Él está trabajando para que cese el fuego y el retorno a la mesa de negociación. La continua crisis en Venezuela, y su impacto humanitario, son de gran preocupación. Apoyo los actuales esfuerzos internacionales para alograr una solución pacífica, negociada por los principales actores políticos venezolanos, y he seguido de cerca el proceso en Noruega. Mis buenos oficios siguen disponibles para apoyar negociaciones serias cuando es requerido por las partes. 

En Siria, enfrentamos un escenario de un ciclo continuao de inestabilidad, violencia y sufrimiento. No podemos tener una paz sostenible si las distintas partes continuan realizando operaciones militares en el país. No hay una solución militar al conflicto. Sin una solución políti8ca comprensiva, basada en la resolución 2254 (2015) de este Consejo que aborda de raíz las causas de la inestabilidad, Siria nunca podrá conocer la estabilidad o la paz.

Mi Enviado Especial para Siria está trabajando para construir confianza con todas las partes; para señalar que un futuro que toma en cuenta las necesidades de legitimidad y aspirraciones de todos los sirios es posible; y para alcanzar un compromiso constitucional creíble y balanceado para abrir las puestas a un proceso político guíado por los sirios, facilitado por las Naciones Unidas.

El capítulo 4 de kas Naciones Unidas etablece un amplio rango de herramientas para que las partes las usen para prevenir y resolver el conflicto: “Negociaciones, investigaciones, mediación, conciliación, arbitraje, acuerdos judiciales, recurrir a agencias o acuerdos regionales u otros medios de paz de su elección”. Insto a los gobiernos a hacer uso de todas las herramientas, y a este Consejo haga uso de su autoridad para llamar a todas las partes a hacer uso de ellas.

Mis buenos oficios y los de mis enviados buscan ayudar a las partes a resolver sus diferencias de forma pacífica. Miembros del Consejo Consultivo de Alto Nivel sobre Mediación me han brindado un consejo discreto a mí y a mis representantes en varios procesos políticos. Nuestros asesores de mediación en el Equipo Standby han apoyado procesos de Afganistán a Sudán del Sur, Papua Nueva Güinea a Siria. También hemos profundizado nuestras alianzas estratégicas y operativas con organizaciones regionales y subregionales, con un énfasis particular en África. Desde la República Centroafricana hasta Sudán del Sur, la República Democrática del Congo y Madagascar, el aumento de la interacción con la Unión Africana ha fomentado la confianza y nos ha permitido apoyar enfoques conjuntos y soluciones viables.

El Centro Regional de las Naciones Unidas para la Diplomacia Preventiva para Asia Central está trabajando para resolver problemas transfronterizos y para implementar nuestra estrategia global contra el terrorismo. Nuestras operaciones de mantenimiento de la paz y nuestras misiones políticas especiales llevan a cabo esfuerzos vitales de prevención y resolución de conflictos. En algunas situaciones, la perspectiva o la aplicación de regímenes de sanciones bien orientados, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, también puede ayudar a las partes a avanzar hacia la paz.

El desarrollo sostenible es un fin en sí mismo, pero también es una de las herramientas más efectivas que tenemos para evitar conflictos. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es nuestro plan para crear sociedades resistentes y estables y para abordar las causas fundamentales de la violencia de todo tipo. Esto significa un fuerte enfoque en la inclusión, con un énfasis especial en la incorporación de los derechos de las mujeres y la igualdad de género en nuestro trabajo de prevención y mediación.

El progreso en la participación de las mujeres en los procesos formales de paz todavía se está retrasando. Seguimos utilizando estrategias creativas para promover la participación de las mujeres, sobre la base de los esfuerzos anteriores, incluidos el Consejo Asesor de Mujeres Sirias y el Grupo de Asesoramiento Técnico de Mujeres Yemeníes. Las redes regionales de mujeres mediadoras, como la red FemWise-Africa de la Unión Africana, son un avance importante. La Junta Asesora de Alto Nivel sobre Mediación está disponible para apoyar sus esfuerzos.

Unos 600 millones de jóvenes que viven en Estados frágiles y afectados por conflictos tienen una contribución vital que hacer a los procesos de mediación y consolidación de la paz. El primer Simposio Internacional para la Participación de los Jóvenes en los Procesos de Paz a principios de este año fue un importante paso adelante. Los actores independientes y las organizaciones no gubernamentales, a saber, los Ancianos, que tenemos con nosotros hoy, son un elemento complementario crítico de nuestros esfuerzos.

Los costos humanos y financieros del conflicto son altos y están aumentando. El desplazamiento forzado se encuentra en los niveles más altos desde la Segunda Guerra Mundial, y el hambre vuelve a surgir después de años de disminución. No podemos permitirnos reducir la energía y los recursos que invertimos en la prevención y la mediación. Pero no nos engañemos. La prevención y la mediación no funcionarán sin esfuerzos políticos más amplios. Insto a los miembros del Consejo, ya todos los Estados Miembros, a esforzarse por lograr una mayor unidad para que los esfuerzos de prevención y mediación sean lo más efectivos posible. Esa es la única manera de cumplir con nuestras responsabilidades para con los pueblos a los que servimos. Gracias.

Traducción no oficial.

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