El Representante Especial Eduardo Stein, la OIM y la UE alertan que es necesario mayor apoyo técnico y financiero para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, ante la posibilidad de que a finales de año hayan 5 millones residiendo en otros países.

(Ginebra, 23/10/2019) El día de hoy el Representante Especial del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para los Migrantes y Refugiados Venezuela, Eduardo Stein, junto a representantes de la Unión Europea y la OIM, realizaron una rueda de prensa donde alertaron que el número de venezolanos en el extranjero podrían ascender a 5 millones a finales de año e informaron sobre los objetivos de la Conferencia de la Solidaridad, la cual se realizará el 28 y 29 de octubre en Bruselas.

Eduardo Stein destacó la situación del flujo de los refugiados y migrantes de Venezuela hacia los países vecinos no ha se ha detenido. «Por momentos aumenta, disminuye y vuelve a aumentar», señaló. Indicó que hoy la cifra oficial es de 4.5 millones de venezolanos que han migrado, los cuales en su mayoría permanecen en países vecinos de Latinoamerica. «Esta es una cifra que deriva de los datos oficiales de los puntos migratorios de los países; se debe tomar en cuenta los venezolanos que cruzan por rutas ilegales o “trochas”, por lo que el número es mayor«, afirmó

Otro punto que destacó es la presión sobre los presupuestos, las capacidades institucionales y el personal de los países receptores, la cual llamó formidable e indicó que ha a pesar de la ayuda de ONG y los esfuerzos conjuntos de agencias de Naciones Unidas, «los presupuestos y las capacidades nacionales están sobrepasados».

Habló sobre un tercer elemento que tiene un fuerte impacto sobre la atención a esta crisis migratoria, lo cual indicó es un tema «delicado en términos políticos» para los países receptores de la región: los efectos del flujo migratorio en las comunidades receptoras. «Aún en Latinoamerica hay comunidades pobres que recienten el hecho de los extranjeros reciban mayor atención», dijo. A lo que agregó que cualquier esfuerzo que busque enfrentar estas «formidables y colosales demandas humanitarias» deben incluir el invertir en las comunidades locales para crear mayores oportunidades laborales.

El representante especial habló sobre mecanismos técnicos informales creados por los países receptores de la región, el Proceso de Quito, cuya quinta reunión tendrá lugar en Bogotá los días 14 y 15 de noviembre. «Hay varios temas que van a ser discutidos y esperemos aprobados al unir las mejores experiencias entre los países receptores y tratar de establecer mecanismo en común que faciliten a la región hacer frente a esta enorme crisis», dijo. Como ejemplo mencionó la discusión de una «tarjeta de vacunación común», la cual fue aprobada previamente por los ministros de salud durante una reunión en Colombia llevada a cabo hace un mes. «Esta tarjeta de vacunación podría ser el inicio de una tarjeta de información regional que facilite la movilización de esta población», destacó.

«Siempre estamos dependiendo de los que ocurra en las agendas políticas, pero debo destacar que nuestro mandatos es humanitario», indicó el representante especial. A pesar de ello, añadió que están atentos a los posibles efectos de posturas y decisiones políticas sobre la movilización de los migrantes y refugiados venezolanos al ser su principal mandato garantizar la protección internacional para los migrantes y refugiados venezolanos.

Sobre la conferencia a realizarse el 28 y 29 de octubre en Bruselas, el representante de la Unión Europea señaló que la conferencia se realizará por la dramática situación que enfrentan los migrates y refugiados venezolanos, y el impacto regional «sin precedentes». «Esta ha sido la crisis migratoria más intensa en la historia de Latinoamerica, por lo menos en su historia reciente, y se está volviendo en uno de los desplazamientos externos más grandes en el mundo, cuyas estimaciones prevén que la cifra de 4.5 millones aumentará si no hay un cambio en las circunstancias, pudiendo llegar rápidamente a 5 millones«, alertó.

Señaló que la conferencia es una de las múltiples acciones emprendidas por la comunidad internacional para responder a las crecientes necesidades, tanto de los venezolanos que están en búsqueda de un nuevo hogar, como de las comunidades que los reciben, y una respuesta a las solicitudes por mayor apoyo de de los países Latinoamericanos.

«Con esta conferencia mostraremos nuestro apoyo político a la región y al mecanismo de respuesta regional “Proceso de Quito” en el cual estamos altamente involucrados, porque creemos que la cooperación en este aspecto es importante para la respuesta regional», indicó el representante de la UE. Aseguró que a pesar de las buena voluntad y grandes esfuerzos de los países receptores latinoamericanos, los esfuerzos tienen límites y comunidades receptoras quedan con una gran carga por a causa del flujo. «Pero las capacidades de las instituciones de los gobiernos y las organizaciones en terreno también están poco a poco siendo sobrepasadas», señaló. ¿Cómo responder a cientos de miles de personas que cruzan las fronteras? ¿Cómo brindarles refugio y educación? pregunto. «Los países latinoamericanos tienen la impresión de que la comunidad internacional no está consciente o enfocada en esta crisis», resaltó.

El representate de la UE señaló que el Alto Comisionado para los Refugiados Filippo Grandi, recientemente dijo que la crisis migratorios de venezolanos se encuentra entre las que tienen menor financiamiento en el mundo, a pesar de ser una de las más grandes. «Uno de los múltiples objetivos de esta conferencia es crear consciencia sobre la gravedad de la situación de los migrantes y refugiados venezolanos, y enviar un mensaje claro reafirmando la solidaridad internacional con los países anfitriones, las comunidades locales y por supuesto con los refugiados y migrantes», dijo. Alertó que para cumplir con estos objetivos se necesita movilizar más esfuerzos en términos de asistencia técnica y financiera. «Creemos que es nuestra responsabilidad llamar la atención no solo en Europa, sino también entre los donantes globales hacia esta crisis prolongada», aseguró.

También señaló que la conferencia a realizarse la próxima semana será seguida por otras reuniones (algunas de nivel técnico), y la realización de una segunda conferencia a mediados de 2020. Informó que en la conferencia estarán presentes países involucrados activamente en el Proceso de Quito, otros países de América del Sur y Central, y del Caribe, miembros de Naciones Unidas, países donantes importantes, organizaciones financieras internacionales, agencias de desarrollo, ONG que se encuentran trabajando en terreno y el sector privado. «Esperamos a más de 200 delegaciones, estaríamos hablando de más de 300 personas».

Indicó que las discusiones estarán centradas en las perspectivas de la región: los retos y oportunidades de la integración de los refugiados y migrantes, respuesta gubernamental para la integración y la necesidad de adaptar políticas públicas y planes nacionales; pero también se hablará sobre los efectos presupuestarios de la crisis y la necesidad de una coordinación regional. Además se planteará el apoyo humanitario externo, incluyéndose el rol de la sociedad civil. «Estos debates deberían ayudar a brindar una mejor orientación sobre como ayudar a nuestros socios y amigos latinoamericanos para la atención de esta crisis y aumentar nuestra cooperación técnica», indicó. «Enviaremos una clara señal a los países latinoamericanos, a las poblaciones recepetoras y a los refugiados y migrantes venezolanos de que la comunidad internacional está realmente comprometida con esto».

Reiteró que la UE ha brindado apoyado constante a la región para la atención de la crisis con un aporte de 97 millones de euros y otros 120 millones provenientes de Estados miembros de la UE, incluyendo 15 millones de euros anunciados por España recientemente. «Es mucho, pero las necesidades y las demandas son aún mayores», destacó.

Para concluir realizó un llamado a los medios y periodistas, «La situación en la región es demandante y dramática, y aún hay poca atención sobre ella. Los medios y los periodistas tienen el poder de contribuir a visibilizar la crisis de refugiados y migrantes venezolanos».

Traducción no oficial.

Puedes ver la rueda de prensa aquí