CIDH, durante sesión del Consejo de Derechos Humanos, llamó a brindar más apoyo a los migrantes forzados de Las Américas

(Ginebra, 12/09/2019) El Comisionado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Joel Hernández, alertó a los miembros del Consejo de Derechos Humanos y a la Alta Comisionada, Michelle Bachelet, sobre las violaciones de derechos humanos que sufren las personas en situación de movilidad humana en la región.

A continuación su declaración:

La Organización Interamericana de Derechos Humanos, órgano principal de la Organización de Estados Americanos, presta especial atención al fenómeno de la migración en las Américas.

El drástico aumento de las personas que se han visto forzadas a emigrar puede explicarse por el surgimiento de crisis humanitarias, extraordinarias para la región, que han cambiado de manera significativa la dinámica migratoria de nuestro continente.

Hoy la migración es forzada. Las personas dejan su lugar de origen huyendo de la pobreza, la inseguridad, y de manera creciente, de los efectos del cambio climático. Al migrar, las personas se someten a situación de vulnerabilidad, exponiendo su integridad personal, y a veces su propia vida. Por ello, la CIDH hace un llamado a los Estados de la región a abordar las causa estructurales de migración forzada, para que en los países de origen se creen las condiciones de desarrollo humano, a fin de que nadie se vea forzado a migrar.

En los últimos tres años, el número de personas solicitantes de asilo en Las Américas han crecido de manera alarmante en un 219%, al tiempo que solo se ha observado un aumento del 16% de las personas que han sido reconocidas como refugiadas. La CIDH ha sido enfática en expresar su preocupación por la disparidad que existe entre estas dos cifras.

Los discursos nacionales que criminalizan la migración y disminuyen la protección que deben otorgar los Estados están siendo cada vez más recurrentes en nuestro continente, contrario a la urgencia de soluciones que pongan a la persona en el centro de las políticas migratorias.

La CIDH ha sido enfática en reiterar que migrar no es un delito y que muchas de las personas que integran los movimientos migratorios tienen necesidades de protección internacional y muchas otras se encuentran en situación de vulnerabilidad y requieren de protección especial.

Desde la CIDH también reconocemos los grandes esfuerzos que a diario realiza la sociedad civil, los organismos internacionales, defensores de  derechos humanos y la academia para la protección de las personas migrantes, solicitantes de asilo, refugiadas y desplazadas. Es necesario que los Estados y todos los actores relevantes una fuerza para promover la solidaridad y la protección hacia esas personas. 

HRC 42 Flujo Migratorios Mixtos

Declaración ante el Consejo de Derechos Humanos