La ayuda humanitaria internacional

La asistencia o ayuda humanitaria comprende un extenso campo de acciones en el marco del derecho internacional de derechos humanos, que no se circunscribe a las situaciones de conflicto armado a las cuales se refiere el derecho internacional humanitario, aún cuando son derechos complementarios y comparten los mismos principios y normas, porque ambos están destinados a proteger la vida, la integridad y la dignidad de las personas.

Las necesidades humanitarias pueden surgir como consecuencia de situaciones de fragilidad interna (jurídica, institucional, social o económica), cuyo peso y permanencia en el tiempo puedan causar amenazas a la vida o producir alta vulnerabilidad, daño o sufrimiento humano. La ayuda es una respuesta a contemplar, adaptada al tipo y contexto de cada crisis, cuando las capacidades nacionales no son suficientes o han mermado en extremo para hacer frente a la situación, sin perjuicio de las responsabilidades que corresponden a las autoridades e instituciones nacionales.

Así, la asistencia humanitaria puede ser solicitada por un Estado u ofrecida por iniciativa de los sistemas internacionales que se ocupan de estas acciones, de conformidad con la preocupación legítima de la comunidad internacional por la protección de los derechos de las personas, lo cual está por encima y fuera de los intereses o agendas políticas, en cualquier circunstancia existente, privilegiando siempre un diálogo constructivo en las preocupaciones humanitarias.

Entre los asuntos de ayuda humanitaria, se encuentran: [a] situaciones de violencia, disturbios y tensiones internas, represión estatal, violencia entre bandas o de agentes armados no políticos, inseguridad y desapariciones forzadas; [b] desplazamientos internos o limitaciones de movilidad; [c] desnutrición, hambre, pobreza, muertes y enfermedades infantiles y maternas; [d] desastres y otras emergencias; [e] colapso de servicios locales sanitarios, de agua, saneamiento, higiene o energía; y [f] falta de medicinas o suministros médicos, o de acceso a cuidados médicos de urgencia.

Las estrategias de ayuda humanitaria adoptan formas muy diversas:

  1. Operaciones preventivas o de socorro directas en favor de personas cuyas vidas corren un peligro inmediato.
  2. Apoyo a los servicios locales esenciales para la sobrevivencia, como los de atención médica vital y agrícolas.
  3. Integración en actividades de reconstrucción de largo plazo, de forma que se fortalezca las redes, recursos y capacidades existentes.
  4. Asesoramiento técnico y jurídico especializado.
  5. Simplificación de los procesos de planificación, coordinación logística, esfuerzos diplomáticos y movilización de los recursos que sean necesarios.
  6. Emitir llamamientos para recaudar fondos para asistencia humanitaria, organizar reuniones de donantes y arreglos posteriores y vigilar la situación de las contribuciones aportadas.

ONU: Asuntos Humanitarios, en: http://www.un.org/es/sections/what-we-do/deliver-humanitarian-aid/index.html