Plan de respuesta a flujos migratorios mixtos desde Venezuela

(OCHA, 06/08/2018) La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA por sus siglas en inglés, ha elaborado el “Plan de de respuesta a flujos migratorios mixtos desde Venezuela 2018, abril – diciembre 2018”. 

Este plan, según OCHA, demuestra el deterioro que ha sufrido el problema del desplazamiento interno de Colombia a causa de la migración venezolana. Por ello el plan se ejecutará para cumplir con los siguientes objetivos:

  1. Garantizar una respuesta humanitaria y de protección adaptada y eficaz: Con el fin de atender las necesidades de las personas que llegan desde Venezuela, incluyendo tanto venezolanos como colombianos que retornan, de acuerdo con los principios fundamentales de los derechos humanos, con enfoque diferencial de género, edad y diversidad y atención para la recuperación temprana.
  2. Asegurar una respuesta coordinada con las autoridades y los socios nacionales y locales que dan respuesta a los flujos mixtos, especialmente en la frontera: Apoyar y complementar los esfuerzos del Gobierno nacional a través de los mecanismos de respuesta humanitaria existentes y el fortalecimiento estructural de las redes de protección.
  3. Garantizar una respuesta humanitaria y de protección adaptada y eficaz: En apoyo a las autoridades y comunidades de acogida frente al impacto recibido, permitiendo el tránsito entre la respuesta inicial de emergencia a un enfoque integral de soluciones, garantizando que todas las personas accedan a mecanismos que avalen sus derechos y promoviendo la recuperación de sus medios de vida y su empoderamiento económico y social de manera sostenible.

La llegada de venezolanos ha tenido “un impacto desproporcionado  en los departamentos de Norte de Santander, La Guajira y Arauca”. OCHA basandose en información oficial afirma que en enero de 2018 Norte de Santander concentraba el 21 de población venezolana con vocación de permanencia en el país y La Guajira el 14%. Arauca concentra el 1% de esta población, pero estas zonas tienen problemas de carácter histórico por la presencia de grupos armados y las brechas en el acceso a los servicios. Otras comunidades receptoras de venezolanos  son las zonas urbanas en Cundinamarca, Atlántico, Antioquia, Magdalena y Santander.

Además, se encuentran las poblaciones de tránsito, como lo es el Pacífico y el suroccidente. Particularmente el corredor entre Norte de Santander y Nariño también son cruciales, pues hacen parte del recorrido de más de
230,000 venezolanos que cruzaron Colombia en la segunda mitad de 2017 para llegar a Ecuador y otros países de la región. (aumento de cerca del 620%), afirma OCHA.

En lo conscerniete a las poblaciones vulneerables de estos flujos migratorios, OCHA establece:

  • Venezolanos sean migrantes o con necesidad de protección internacional:  i) quienes permanecen en zonas de frontera donde pueden ser afectados por el conflicto armado, ii) están en situación de calle por falta de alojamiento, iii) están en situación migratoria irregular, lo cual dificulta su acceso a bienes y servicios
    básicos y crea riesgos de explotación, iv) las mujeres gestantes y aquellas forzadas a practicar sexo por supervivencia o están en riesgo de explotación sexual, trata y tráfico v) los niños, niñas y adolescentes, incluyendo NNA no acompañados y separados que requieren intervenciones para prevenir el reclutamiento y uso por parte de grupos armados y asegurar sus derechos y acceso a la salud, educación y unidad familiar y vi) personas con otras necesidades humanitarias (médicas y de seguridad alimentaria urgentes, incluyendo aquellas derivadas de desnutrición y enfermedades transmisibles o crónicas, albergue y agua, saneamiento e higiene).
  • Colombianos retornados: La población colombiana que retorna tiene necesidades en el acceso a documentación que confirme su nacionalidad y asegureel acceso a servicios públicos: empleo, educación y salud, y en otros casos a las rutas de atención como víctimas del conflicto armado.
  • Grupos indígenas: incluyendo los Wayuu, Yukpa y Barí que habitan en sus territorios ancestrales, en ambos lados de la frontera y en ciudades fronterizas, también enfrentan necesidades importantes en materia de documentación, seguridad alimentaria, salud y educación.

Entre las principales necesidades humanitarias del Plan se encuentra la seguridad alimentaria, debido a los altos índices de desnutrición crónica y aguda de la población proveniente de Venezuela. Igualmente, tanto la población que está llegando de Venezuela con necesidades médicas graves como los sistemas locales de salud que les están prestando servicios, requieren financiamiento y coordinación para el control de enfermedades contagiosas y la
cobertura de intervenciones de urgencia y crónicas. Por su parte, la población mixta y las comunidades de acogida requieren de acciones estructurales para asegurar la continuidad del acceso a servicios básicos, la recuperación temprana y la generación de ingresos.

Además, en el sector de albergues y alojamientos temporales, los venezolanos  en situación de calle, particularmen en Cúcuta, Arauca y Maicao, hacen necesario fortalecer la disponibilidad de espacios seguros que sirvan para
focalizar una respuesta integral a necesidades básicas; Está acción también se considera ante la posibilidad de un flujo masivo, espontáneo y dada la limitada capacidad económica de aquellos en la ruta de tránsito hacia otros países. Sobre protección , es prioritario promover la permanencia segura y regular de los venezolanos más vulnerables en territorio colombiano, a través de mecanismos orientados a la protección y la prevención de riesgos asociados con el conflicto armado, la violencia basada en el género y la xenofobia.

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