Informe Mundial sobre Paludismo 2017: Venezuela es el país con más casos de malaria en las Américas

(Ginebra, 29/11/2017) La Organización Mundial de la Salud (OMS) expone el estado actual del progreso global en la lucha contra el paludismo hasta el final de 2016 en un documento titulado  Informe mundial sobre el paludismo 2017″ donde además realizan un seguimiento del progreso de las inversiones en los programas y de las investigaciones sobre el paludismo, su prevención, diagnóstico y tratamiento, vigilancia, tendencias en la carga de la enfermedad, eliminación del paludismo y amenazas para enfrentar esta enfermedad, así como salvaguardar las inversiones realizadas.

Entre los temas importantes que toca este informe están las tendencias mundiales y regionales del paludismo para el 2016 se estima que hubo 216 millones de casos en todo el mundo, en comparación con 237 millones de casos en 2010 y 211 millones de casos en 2015.  Respecto a las muertes por paludismo se estima que entre 2015 y 2016, la tendencia al descenso de la mortalidad se estancó en las regiones de la OMS de África, Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental, se ha aumentó en las regiones del Mediterráneo Oriental y las Américas.

En cuanto a los desafíos para lograr un mundo libre de paludismo consideran como importante tomar en cuenta que algunos países presentan obstaculos para mantener el buen camino y avanzar hacia la eliminación por: la falta de financiamiento internacional y doméstico sostenible y predecible,los riesgos planteados por conflictos en zonas endémicas de paludismo,patrones climáticos anómalos, la aparición de resistencia parasitaria a medicamentos antipalúdicos, y la resistencia de los mosquitos a los insecticidas, entre otros.

La OMS está apoyando respuestas de emergencia al paludismo en Nigeria, Sudán del Sur, Venezuela y Yemen, donde las crisis humanitarias en curso plantean serios riesgos para la salud.Estos cuatro países se ubican en una situación de contexto complejo como resultado de diversos factores tales como lluvias excesivas, sismos y crisis políticas que dificultan el prestamo de servicios adecuados y la implementación de intervenciones.

Al respecto , explican que donde existen condiciones ambientales de importancia se han incrementado los casos de transmisión de malaria, así como los sintomas y las muertes en los grupos más vulnerables como niños y mujeres embarazadas con una situación nutricional precaría, lo que impide su capacidad para enfrentar la complejidad de esta enfermedad.

Sobre el caso de Venezuela, el informe rescata el papel que cumplió el país en la erradicación de la malaria desde 1961 cuando la OMS lo declaró libre de esta enfermedad. Sin embargo, desde 2008 los casos han ido aumentando considerablemente alcanzando entre 2015-2016 un 76% de casos, pasando de 136.402 a 240.613 sobrepasando a Brasil que históricamente ha sido el mayor contribuyente de la región sudamericana.

Asimismo, señala que el problema de malaria en el país está focalizado y se concentra en el estado Bolívar con un 74% de los casos siendo el municipio Sifontes el cual reporta el 43% de todos los casos a nivel nacional en el 2016.

Por otro lado, las áreas más afectadas son las zonas mineras donde la población que representa un 40% ha crecido considerablemente como consecuencia de las condiciones económicas aunque, los tratamientos antimalaricos para los pacientes son gratuítos el número de pacientes con acceso a estos ha disminuido de 2.7 millones en el 2015 a 30.000 en el 2016.

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