El jefe político de la ONU pide diálogo para aliviar las tensiones en Venezuela; el Consejo de Seguridad está dividido sobre el camino para poner fin a la crisis

(Examen ONU, 28/01/2019) El jefe político de la ONU en la sesión de Consejo de Seguridad de Naciones Unidas donde se discutieron los recientes acontecimientos ocurridos en Venezuela a solicitud de la delegación de Estados Unidos, pide diálogo para aliviar las tensiones en Venezuela; el Consejo de Seguridad está dividido sobre el camino para poner fin a la crisis.

Paz y seguridad

El alto funcionario político de la ONU dijo el sábado al Consejo de Seguridad que el diálogo y la cooperación eran vitales para poner fin a la crisis en Venezuela, pero durante un debate polémico, los miembros del Consejo no estuvieron de acuerdo sobre la respuesta adecuada a las protestas masivas en el país sudamericano y las reivindicaciones de la presidencia. (sombreado en el original)

«Debemos tratar de ayudar a lograr una solución política que permita a los ciudadanos del país disfrutar de la paz, la prosperidad y todos sus derechos humanos», instó Rosemary DiCarlo, Subsecretaria General de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad cuando informó el sábado por la mañana sobre una reunión urgente[1] de los 15 miembros del órgano.

La reunión fue solicitada a finales de la semana pasada por el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, tras los días de disturbios políticos en Venezuela, marcados por las protestas populares que estallaron el miércoles después de que el líder de la legislatura de la oposición, Juan Guaidó, se declarara presidente interino y convocara a la celebración de nuevas elecciones, un desafío directo al Presidente Nicolás Maduro, quien había jurado un segundo mandato apenas dos semanas antes.

En una declaración[2] emitida por su portavoz el miércoles, el Secretario General de la ONU, António Guterres, instó a las partes a «reducir las tensiones» en Venezuela y pidió a todos los actores relevantes que se comprometan con un diálogo político inclusivo y creíble. Preocupado por los informes de bajas durante las manifestaciones y los disturbios en la capital, Caracas, y sus alrededores, el jefe de la ONU también pidió una investigación transparente e independiente de esos incidentes.

Hoy, la Sra. DiCarlo calificó la situación en Venezuela de «terrible»[3] y de dimensión tanto económica como política.

«La población se ve afectada de manera sistémica, casi todos los 30 millones de venezolanos se ven afectados por la hiperinflación y el colapso de los salarios reales; la escasez de alimentos, medicinas y suministros básicos; el deterioro de los servicios de salud y educación; el deterioro de la infraestructura básica como el agua, la electricidad, el transporte y los servicios urbanos», dijo al Consejo.

Años de conflicto político se convierten en protestas callejeras

La Sra. DiCarlo presentó el panorama político del país desde las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, cuando la oposición obtuvo una amplia mayoría de escaños en la Asamblea Nacional. Posteriormente, la Corte Suprema dictaminó que la Asamblea estaba «en desacato» y que todas sus acciones eran «nulas y sin valor».

En 2017, se estableció una Asamblea Nacional Constituyente mediante elecciones en las que no participaron los partidos de la oposición. La Asamblea Nacional Constituyente asumió funciones clave del poder legislativo y emprendió un proceso de reforma constitucional que sigue sin ser concluyente y no es reconocido por los partidos de la oposición.

Los intentos de entablar un diálogo político comenzaron en mayo de 2016, a través de una iniciativa facilitada por tres ex presidentes de la República Dominicana, Panamá y España, bajo los auspicios de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR).

«A pesar de algunos avances iniciales, no se alcanzaron acuerdos concretos a través de esta iniciativa, que fue suspendida a principios de 2017», dijo, y agregó que los intentos de reanudar y continuar el diálogo fracasaron en febrero de 2018 debido a un desacuerdo sobre el calendario electoral y las garantías para asegurar unas elecciones libres, transparentes y creíbles.

Posteriormente, el Gobierno siguió adelante con las elecciones presidenciales de mayo de 2018. El presidente Nicolás Maduro fue declarado vencedor frente a otros dos candidatos. La mayoría de la oposición no participó en las elecciones ni reconoció los resultados. El 10 de enero, Nicolás Maduro prestó juramento como Presidente por un segundo período de seis años.

El 23 de enero, las protestas a gran escala de la oposición culminaron con Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, dirigida por la oposición, quien anunció que no reconocía al Presidente Maduro ni a su Gobierno.

«Aunque las protestas fueron en su mayoría pacíficas, hubo incidentes de violencia», dijo la Sra. Dicarlo, quien señaló que, según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), fuentes locales fidedignas[4] han informado de que al menos 20 personas han muerto en los disturbios. Según se informa, muchos más han sido heridos y detenidos en incidentes violentos.

Llamado a una solución política

Recordando que el Secretario General de las Naciones Unidas había ofrecido sus buenos oficios para ayudar a resolver la crisis, la Sra. DiCarlo destacó que la principal preocupación es el bienestar del pueblo venezolano y su capacidad para disfrutar plenamente de sus derechos.

«Las Naciones Unidas han estado prestando asistencia, en particular en las esferas de la salud y la nutrición. Y el Secretario General había pedido a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que establecieran un mecanismo para apoyar a los venezolanos que abandonan el país».

«Hay visiones divergentes de lo que el futuro debería deparar a Venezuela. Pero todos debemos guiarnos, sin embargo, por la búsqueda del bienestar del pueblo venezolano, y trabajar juntos para que se satisfagan plenamente sus necesidades», dijo.

Un Consejo de Seguridad dividido

Muchos de los 15 miembros del Consejo se hicieron eco del llamamiento de la Sra. DiCarlo a la cooperación y el diálogo durante el polémico debate que siguió a su exposición informativa, pero los oradores de los Estados Unidos y Rusia no se pusieron de acuerdo sobre el camino a seguir para poner fin a la crisis.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos ordenó el miércoles la salida de Venezuela de algunos empleados “no esenciales”, tras una decisión de la administración Trump, y de varios otros países, para reconocer al Sr. Guaidó como el presidente legítimo de Venezuela.

El presidente Maduro dimitió cortando las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos.

Hoy, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, hizo un llamado a la ONU para que reconozca al Sr. Guaidó como presidente interino de Venezuela, y declaró: «Ahora es el momento de que todas las demás naciones escojan un bando. No más retrasos, no más juegos. O estás con las fuerzas de la libertad, o estás aliado con Maduro y su caos».

Pero el embajador de Rusia en la ONU, Vassily Nebenzia, rechazó ese punto de vista diciendo que Estados Unidos estaba imponiendo sus propios «enfoques y recetas» para resolver los problemas sobre el terreno en Venezuela. «Esta reunión es otro intento de Estados Unidos de afectar el cambio de régimen y[la Federación Rusa] lamenta que el Consejo de Seguridad de la ONU se haya visto involucrado en una táctica tan poco ética».

Los dos diplomáticos se habían enfrentado antes de la reunión cuando el Consejo celebró una votación de procedimiento sobre si la sesión seguiría adelante, ya que «la situación en Venezuela» no es un punto oficial en el orden del día del Consejo.

Sin embargo, por nueve votos a favor (Alemania, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Kuwait, Perú, Polonia, Reino Unido, República Dominicana), cuatro en contra (China, Federación de Rusia, Guinea Ecuatorial y Sudáfrica) y dos abstenciones (Côte d’Ivoire e Indonesia), se aprobó este punto del orden del día.

Durante el debate, la embajadora francesa Anne Gueguen dijo que era «totalmente legítimo» que el Consejo considerara el tema, ya que la crisis en Venezuela se estaba extendiendo a los países vecinos. Francia pidió una solución política y negociada a la crisis. «El Sr. Maduro debe entender que esta es su última oportunidad y debe aprovecharla», advirtió.

Dijo que si las elecciones no se organizan y se celebran en ocho días, Francia está dispuesta, junto con la Unión Europea, a reconocer al Sr. Guaidó como Presidente interino.  La oradora insta a las autoridades a que se abstengan de recurrir a la fuerza contra los funcionarios elegidos democráticamente, los miembros de la sociedad civil y los manifestantes pacíficos.

Jorge Arreaza, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, rechazó los intentos de Estados Unidos de interferir en los asuntos de su país, así como la autoproclamación presidencial del Sr. Guaidó, que consideró ilegal.

Dijo que el gobierno de Trump estaba tratando de construir un muro físico en su frontera con México, mientras que también estaba construyendo un «muro ideológico» y resucitando estrategias de la Guerra Fría dirigidas a llevar la miseria a toda América Latina. Sin embargo, Caracas, declaró, encontraría su propio camino hacia adelante, sin interferencias.  «Ningún Poder […] puede dictar a mi país su destino o su futuro.»

[1] https://www.un.org/press/en/2019/sc13680.doc.htm v

[2] UN chief calls on Venezuela’s politicians to ‘avoid escalation’, end suffering of the people. https://news.un.org/en/story/2019/01/1031172

[3] En inglés “dire”.

[4] Venezuela: At least 20 dead, situation could ‘rapidly spiral out of control’ warns UN rights chief.

https://news.un.org/en/story/2019/01/1031272

Traducción libre